viernes, 17 de julio de 2020

EEUU: Solidaridad internacional con las movilizaciones de los trabajadores estadounidenses


La Federación Sindical Mundial (FSM), en representación de 105 millones de trabajadores en todo el orbe, se solidariza con la clase obrera estadounidense y sus movilizaciones en el día 20 de julio en protesta contra el racismo y en reivindicación de un mejor sistema de asistencia sanitaria y medidas de seguridad ante la pandemia de coronavirus.
La gran familia sindical clasista de la FSM siempre ha luchado firmemente contra todo tipo de explotación social y económica, enfatizando la lucha contra el racismo y las discriminaciones. Para los sindicalistas clasistas no existe que una sola clase obrera mundial y, por lo tanto, la lucha contra el racismo es una lucha contra el sistema capitalista que genera las desigualdades y las discriminaciones.
Además, la FSM denuncia la feroz represión que desató la clase dominante de EEUU contra los manifestantes y declara que seguirá de paso firme del lado de la clase obrera estadounidense, respaldando sus justas reivindicaciones.
Llamamos a los sindicatos de todo el mundo a apoyar esta movilización, a expresar su internacionalismo y solidaridad con la clase obrera que vive y trabaja en los EEUU. Al apoyar esta lucha, hemos de ayudar a la proyección de los verdaderos problemas, las verdaderas causas que los generan y los reproducen. Hay que colocar en la primera línea unas reivindicaciones que satisfagan las necesidades contemporáneas de los estratos populares. Además, hay que desenmascarar el papel de lacayo que desempeñan las cúpulas sindicales oficiales, sometidas al sistema capitalista. Hay que forjar una auténtica unidad de todos los trabajadores, desempleados, pensionistas, los sin hogar, los pobres, independientemente de su género, religión, color de piel e idioma. Solo así podemos aspirar a un futuro mejor, con libertad y justicia social.
El Secretariado

miércoles, 15 de julio de 2020

Solidaridad Internacional con los trabajadores de Emirates ante plan de 9.000 despidos

La Federación Sindical Mundial, en representación de 105 millones de trabajadores que viven y luchan en más de 130 países de todo el mundo, brinda su solidaridad internacionalista y de clase con los empleados de la compañía aérea “Emirates” ante las declaraciones de la patronal que planea 9.000 despidos.
La aerolínea más grande de Oriente medio, que ya ha reducido una décima parte de su fuerza laboral en medio de la pandemia de coronavirus, busca cargar el peso de la crisis capitalista en sus trabajadores, de la misma manera que lo hacen los dueños del capital a través del mundo.
La gran familia sindical de la FSM, denuncia los planes de la aerolínea “Emirates” y llama a los trabajadores y los sindicatos clasistas de todo el mundo a solidarizarse con los asalariados de la aerolínea. Además nos comprometemos a seguir de paso firme del lado de los trabajadores del mundo, de modo que la clase obrera de todo el orbe organice su contraataque ante la arremetida global del capital.
¡ Las y los trabajadores no volveremos a pagar la crisis capitalista !
El Secretariado

viernes, 10 de julio de 2020

Mensaje de solidaridad a las y los trabajadores de Airbus


La Federación Sindical Mundial (FSM), en representación de 105 millones de trabajadores en cada rincón del mundo, se solidariza con las y los trabajadores de Airbus que están en pie de lucha contra la decisión de Airbus de despedir a 15.000 trabajadores hasta 2021.
Miles de trabajadores en la planta de Airbus en Toulouse, en el sur de Francia, se pusieron en huelga el día 8 de julio, para protestar contra los despidos masivos previstos para Francia, España y otros países. Al mismo tiempo, Airbus recibirá el apoyo de un programa gubernamental de por lo menos 15 mil millones de euros, como “asistencia” para hacer frente a las “dificultades” que han crecido para la industria durante la pandemia.
La FSM y el movimiento sindical de clase denuncian la decisión inaceptable de Airbus y expresan su solidaridad internacionalista y de clase con las y los trabajadores en cada país.

El Secretariado


miércoles, 8 de julio de 2020

Vídeo del SAMC-Argentina contra la anexión de territorios Palestinos por...

Una Teleconferencia Internacional de la FSM en solidaridad con Palestina tuvo lugar con éxito el 6 de julio de 2020


La Teleconferencia Internacional de la FSM reunió a 26 cuadros sindicales de Palestina y otros países de África, Asia, Europa y América Latina. El Presidente de la FSM, el compañero Mzwandile Michael Makwayiba y el Secretario General de la FSM, el compañero George Mavrikos, participaron en la Teleconferencia.
Todos los sindicalistas internacionales expresaron su firme solidaridad con los trabajadores y el pueblo de Palestina, en contra de los planes de anexión y la agresión de Israel y sus aliados.
Se decidieron iniciativas militantes para continuar y fortalecer la lucha por los derechos e intereses de los trabajadores Palestinos.

sábado, 4 de julio de 2020

ALTO a las injerencias de la UE contra Venezuela


La Federación Sindical Mundial (FSM), en representación de 105 millones de trabajadores y trabajadoras que viven y trabajan en 130 países de todo el orbe, denuncia ante la comunidad internacional las nuevas injerencias de la Unión Europea contra el derecho del pueblo venezolano a decidir libremente sobre su presente y futuro.
La UE sigue su apoyo provocativo al líder golpista Guaidó, impuso sanciones a 11 oficiales venezolanos que participaron en actividades de oposición contra los EEUU, incluido Luis Parra, presidente de la Asamblea Nacional. La respuesta del gobierno elegido de Nicolás Maduro para ordenar al embajador de la Unión Europea que abandone el país es justa y correcta.
La Federación Sindical Mundial denuncia esta estrategia de la Unión Europea y de sus aliados y llama al pueblo trabajador de todo el mundo a resistir contra dichos planes. Los imperialistas y las transnacionales con sus gobiernos, ahora mediante la UE, quieren despojar Venezuela de sus recursos naturales. La clase obrera y el pueblo de Venezuela tienen que aplastar a los títeres de los imperialistas. ¡Venezuela no está sola!
El Secretariado

miércoles, 24 de junio de 2020

Artículo: ¿Somos todos iguales frente al coronavirus?


Desde el primer momento de la pandemia, ha habido un esfuerzo intenso de manipulación global para convencernos de que el nuevo “enemigo invisible” llamado COVID19, afecta igualmente a ricos y pobres. El coronavirus es un enemigo sin clase, que no considera la situación financiera, las condiciones materiales de vida y las características raciales.
Como para decir que la cajera de CAREFOUR en Saint-Denis, Francia, Aisha, de 52 años, que perdió la vida porque la empresa no quería que los trabajadores usaran máscaras para no asustar a los clientes, era igual a los que pagaron $ 2000 por noche en una compañía hotelera suiza, para apartamentos especiales para pasar la cuarentena con todas las comodidades, completamente protegidos del virus mortal.
Como para decir que los trabajadores italianos en las industrias del norte son iguales a sus empleadores industriales, que exigieron que no se detuviera la producción de sus fábricas, indiferentes a cuántos trabajadores morirían todos los días debido a la pandemia.
Incluso intentaron convencernos de que el tamaño de la pandemia es tal que ningún sistema de salud, ni siquiera el más avanzado, podría manejarlo. Es por eso que recurrieron a la cuarentena, con una estricta vigilancia gubernamental impuesta a todas las longitudes y anchos del planeta, en nombre de “nuestra protección”. La realidad, sin embargo, es que los sistemas de salud en todos los países del “capitalismo existente” se han reducido en gran medida debido a la falta de fondos de los últimos años, en nombre de la reducción del costo del gasto público. Porque esto es lo que exige el modelo del capitalismo moderno.
Después de todo, incluso los productos de protección personal, como máscaras, guantes y antisépticos, se han convertido en productos de especulación sin escrúpulos en el mercado libre en el que vivimos, y la opinión predominante es “tu muerte, mi vida”.
Por lo tanto, están tratando de convencernos de que el tamaño de la pandemia es el culpable, y no de que no haya suficientes UCI y respiradores para hacer frente a los incidentes cuando son masivos. Así, incluso países como Suecia, que se considera un país modelo de política social y de salud en el mundo capitalista moderno, han elegido qué pacientes irán a la UCI en función de sus características biológicas, es decir, edad, esperanza de vida, si corresponde, enfermedad subyacente etc.
Es el miedo global que se ha extendido metódicamente a través de los medios de comunicación, este terrorismo global, para encubrir la debilidad de este sistema podrido, lo que ha sacado a la superficie los instintos más salvajes y conservadores de muchas personas que buscaron encontrar al culpable en otra parte, y no en el sistema mismo que creó el problema.
Así que vimos eventos racistas, como ciudadanos estadounidenses blancos atacando a sus conciudadanos de ascendencia asiática como responsables de la propagación del virus, o los residentes de la ciudad española de La Linea realizando un bloqueo en un autobús con personas mayores quienes vinieron de un hogar de ancianos en otra ciudad con casos COVID19, creyendo que infectarían su propia ciudad “limpia”.
Pero para el movimiento de clase global, que reúne en sus filas a personas de primera línea, trabajadores y campesinos, estudiantes y jubilados, mujeres y hombres, blancos y negros, cristianos y musulmanes, las cosas están claras. La condición básica para la supervivencia de la humanidad es la comunicación y la solidaridad de los pueblos. Y el criterio principal es la clase y no otras características. Sobre esta base, la solidaridad y la humanidad se están desarrollando.
Como lo han hecho los médicos cubanos, que fueron a Italia para ofrecer su ayuda, a pesar del peligro que enfrentaban, cuando la Unión Europea le dio la espalda y Alemania bloqueó los suministros médicos, como máscaras y antisépticos, porque solo los quería para su propio estado.
Como lo han hecho los trabajadores de todo el mundo quienes apoyaron la huelga de trabajadores italianos cuando exigieron el cese de operaciones en las industrias del norte, en medio de una pandemia y cientos de muertes cada día.
Como lo está haciendo la FSM durante 75 años, luchando por una sociedad que priorice al hombre que produce la riqueza y no al que la usurpa.
Una sociedad en la que el sistema de salud será público, gratuito y universal, las vacunas y los medicamentos no serán prerrogativa de algunos estados ricos, ni un producto que conduzca a las super ganancias de las grandes multinacionales.
Pero la tarea más importante de la Federación Sindical Mundial es que de manera constante y firme, durante 75 años ha estado tratando de arrojar luz sobre las causas de la desigualdad y ayudar, con su acción, a los trabajadores y los estratos populares para distinguir al verdadero culpable y no buscar chivos expiatorios entre sí.
El coronavirus y la pandemia que causó llegaron a confirmarlo.
Cali Patouna
Asesora especial Oficinas Centrales FSM


Ayuntamiento de Jerez de la Frontera. Aprobación de las bases generales reguladoras para la selección y nombramiento del personal funcionario interino.

https://www.bopcadiz.es/export/sites/default/.boletines_pdf/2020/06_junio/BOP118_24-06-20.pdf#page=8



Ayuntamiento de Jerez de la Frontera. Cuenta general de 2018.


https://www.bopcadiz.es/export/sites/default/.boletines_pdf/2020/06_junio/BOP118_24-06-20.pdf#page=7



jueves, 11 de junio de 2020

WFTU Video for June 12th : World Day Against Child Labor

12 de junio: Día mundial contra el trabajo infantil


El trabajo infantil es un fenómeno global negativo, una enfermedad que afecta a todos los continentes, con los países menos desarrollados a la cabeza, pero ningún país está excluido.
No es casualidad que de los 218 millones de niños de 5 a 17 años que trabajan en todo el mundo, 72,1 provengan de África y 62,1 millones de Asia, seguidos del continente americano con 10,7 millones, los Estados árabes con 1,2 millones, mientras que en Europa y Asia central se han contado más de 5,5 millones de niños víctimas de trabajo infantil.
Debido a la pandemia de COVID-19 y la crisis global causada por la cuarentena impuesta a todos los países del mundo, más niños fueron forzados al trabajo infantil, al ser presa fácil del apetito de las grandes empresas, quienes quieren así reducir las pérdidas de sus ganancias.
Sin embargo, la inclusión de niños en la fuerza laboral no es un fenómeno de los últimos años, ni siquiera del siglo actual. Es un problema que surgió desde mediados del siglo XIX, cuando la revolución industrial necesitaba mano de obra aún más barata. A medida que el capital se acumula en algunas multinacionales que dominan el mundo entero, la necesidad de mano de obra barata se vuelve aún más urgente.
Entonces, hoy, a principios del siglo XXI, con todo el desarrollo de la tecnología y la ciencia que permitiría a todos los niños del mundo disfrutar de su infancia, ir a la escuela y tener una cobertura médica completa, estamos viendo la intensificación de trabajo infantil y la proliferación de niños-víctimas de accidentes de trabajo.
La eliminación de este fenómeno atroz no se puede dejar a las acciones individuales de algunas ONG sospechosas ni a la proclamación de un Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Ni es suficiente un observatorio internacional que simplemente registrará el fenómeno y las estadísticas. Debe haber una acción coordinada, movimiento reivindicativo y militante, sindicatos que presionen a los gobiernos de sus países hasta que dejen de ocupar niños en las fábricas, en las minas, en las grandes plantas agrícolas de las multinacionales, es decir, para detener la esclavitud infantil.
La Federación Sindical Mundial, con más de 100 millones de miembros de 130 países, que este año cumple 75 años de vida y acción, tiene una demanda constante y duradera para la abolición del trabajo infantil. Pero el movimiento de clase representado en todo el mundo por la FSM, no se hace ilusiones de que el trabajo infantil puede eliminarse por completo si no se elimina el sistema que lo produce: el capitalismo.
Estamos luchando por un sistema sin explotación del hombre por el hombre, donde los niños vivan como niños y no como pequeños esclavos. Exigimos de inmediato:
• Abolición por ley del trabajo infantil en todos los países del mundo, con multas estrictas y cierre de la empresa donde se encuentra una violación.
• Financiación de la Educación Pública, a fin que todos los niños tengan acceso gratuito al sistema educativo.
• Atención médica universal y gratuita para todos los niños en todos los países del mundo.
• Utilización óptima del tiempo libre de los niños en actividades que desarrollarán sus habilidades y destrezas.
Todas las demandas anteriores, que son constantes de la FSM, no son solo una lista de deseos, sino un marco de acción al que sus sindicatos miembros y amigos han servido consistentemente todos los años anteriores y continúan hasta el derrocamiento final de este sistema inhumano y podrido que causa todo el sufrimiento de la clase obrera y los estratos populares.
El secretariado

lunes, 8 de junio de 2020

DECLARACIÓN DE LA FSM SOBRE LA OCASIÓN DEL DÍA MUNDIAL DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA


Durante este triste período de la pandemia de COVID-19 que no deja intacto a ningún país del mundo, cuando los trabajadores del mundo enfrentan la precariedad de la vida y las condiciones laborales, la Federación Sindical Mundial, que reúne a más de 100 millones de trabajadores en 132 países de todo el mundo, conmemora este 7 de junio de 2020, el Día Mundial de la Seguridad Alimentaria.
Frente a las fuerzas imperialistas y sus multinacionales, que imponen e influyen a su manera en las necesidades alimentarias de los pueblos, la seguridad alimentaria requiere la garantía de la calidad de los productos alimenticios que comemos.
  Al ser la primera medicina para los ciudadanos del mundo, es imperativo que la comida esté por encima de las ganancias, como la salud.   En medio de la creciente pobreza que azota al mundo debido a una acumulación desvergonzada de ganancias por parte de los ricos, la seguridad alimentaria debe ser la preocupación de todos por una dieta saludable.
Según la Organización Mundial de la Salud, casi una de cada diez personas en todo el mundo (casi 600 millones de personas) enferman cada año, y 420,000 de ellas mueren por comer alimentos contaminados con bacterias, virus, parásitos o incluso productos químicos.   
  Los alimentos inseguros causan enfermedades, discapacidades y muertes prematuras entre los trabajadores y los estratos populares, y también tienen el efecto de desacelerar el desarrollo en muchas economías de ingresos bajos y medianos.
En vista de las consecuencias nocivas en el campo de los alimentos, las inversiones públicas, particularmente en la agricultura y la cría de animales, son necesarias para evitar una grave crisis alimentaria en la que solo las ganancias correrían el riesgo de dictar su ley a los consumidores sin controlar a los productores, la forma de producir y calidad de los productos.
Es necesaria una redistribución justa de la producción de alimentos al favorecer a las poblaciones más pobres tanto en las zonas urbanas como en las rurales.  El acceso a alimentos saludables debe facilitarse a todos los ciudadanos del mundo.
La pandemia de COVID-19 demostró los límites de las tendencias imperialistas, siempre dispuestas a apropiarse de los resultados del trabajo producido y privatizar todo a toda costa.
Esto reveló que el carácter social de la producción sigue siendo una realidad difícil de sofocar. Por lo tanto, es necesario que los Estados y los gobiernos proporcionen los fondos necesarios para fortalecer todos los sectores públicos esenciales, incluidos la salud y la alimentación, de modo que todas las personas se beneficien no solo de buenos servicios públicos, atención médica completa, gratuita y decente, sino también de una dieta saludable.   Salarios adecuados y buenas condiciones de trabajo sin OGM son importantes para obtener y proporcionar alimentos saludables.
  ¡La comida es un derecho, no un campo de ganancias para los capitalistas!

viernes, 5 de junio de 2020

Fotos de todo el mundo para la campaña FSM en solidaridad con el pueblo de EEUU en lucha



EEUU: FSM emite nota de protesta a ONU y OIT sobre represión de gobierno de EEUU contra manifestantes


El día 3 de junio, el Secretariado de la FSM emitió el siguiente comunicado de protesta a la ONU y la OIT ante la represión que ejerce el gobierno de EEUU contra los manifestantes.

EEUU: Protesta de la FSM por la represión del gobierno de EEUU contra las movilizaciones del pueblo trabajador
La Federación Sindical Mundial (FSM), en representación de más de 100 millones de afiliados que viven, trabajan y luchan en 130 países de todo el orbe, expresa su enérgica protesta ante la represión brutal desatada por el estado de EEUU contra los trabajadores y el pueblo del país que está en las calles para protestar contra el racismo, la represión y la violencia policial durante los últimos días.
Estas marchas, que estallaron como una justa expresión de la indignación del pueblo y los trabajadores de EEUU tras el asesinato por policías de George Floyd, afroamericano de 47 años, están siendo reprimidas brutalmente por las autoridades estadounidenses, tanto federales como estatales. Al mismo tiempo, mientras que los asalariados, los desempleados y los pensionistas de EEUU sufren las consecuencias de la pandemia de COVID-19 en un país con carencias terribles de material médico, ventiladores e infraestructuras de salud pública, los líderes de EEUU prefieren intensificar la represión contra el pueblo que protesta.
Hasta el momento, se han registrado más de 5.600 detenciones que ocurrieron en cientos de protestas celebradas en más de 80 ciudades importantes en los dos tercios de los estados del país; al mismo tiempo, muchas quejas de organizaciones internacionales denuncian métodos de represión militarizada sin ningún precedente, mientras que las fuerzas policiales están utilizando equipamiento anti-disturbios de gran potencia y armas de uso militar que incluyen porras, gas lacrimógeno, aerosol de pimienta y proyectiles de goma contra manifestantes, transeúntes o incluso periodistas. Además, entre los miles de quejas presentadas contra la conducta de los departamentos de la policía durante los últimos días, se ha denunciado que en Nueva York, coches de la policía atropellaron a varios manifestantes.
Esta ferocidad sin precedente y la violencia brutal empleada por las fuerzas de represión estadounidenses constituyen una provocación contra el movimiento sindical internacional que se agrupa en las filas de la FSM; constituyen también una infracción manifiesta de cualquier noción de derechos civiles y de libertades democráticas según ratificadas y reconocidas mediante convenios internacionales.
En ese sentido, la FSM expresa su profunda preocupación por la necesidad de proteger a los trabajadores que protestan así como por la violación del derecho del pueblo estadounidense a reunirse, celebrar reuniones públicas y manifestaciones, especialmente si se toman en consideración muchas de las decisiones del Comité de Libertad Sindical de la OIT así como varios documentos internacionales fundamentales, como la Declaración Universal de Derechos Humanos de1948 y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966.
La FSM llama a las organizaciones internacionales a asumir acción directa e iniciativas concretas para investigar fenómenos de violencia racista y represión contra los trabajadores estadounidenses, investigando substancialmente las quejas contra la arbitrariedad policial. Por nuestra parte, nos comprometemos a internacionalizar el asunto y emprender cualquier iniciativa necesaria a nivel institucional para proteger la vida, la salud y los derechos de los trabajadores.
El Secretariado de la FSM

Se inicia campaña de la FSM en solidaridad con la lucha del pueblo de EEUU (fotos)


jueves, 4 de junio de 2020