martes, 14 de abril de 2020

Paraguay: COVID-19 y la necesidad de proteger a los/as trabajadores/as


Según un reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) más de 195 millones de personas perderán sus puestos de trabajo al segundo trimestre del 2020 a causa de la crisis desatada por la pandemia de COVID-19. En América Latina y el Caribe, la contracción del empleo alcanzaría a 14 millones de trabajadores y trabajadoras. En Paraguay, según estimaciones del gobierno, la crisis se saldaría con cerca de un millón y medio de trabajadores afectados por la pérdida de sus puestos.
La contracción del empleo es la más grande desde la Segunda Guerra Mundial, las medidas de cuarentena y aislamiento alcanzan al 81% de la fuerza de trabajo a nivel global y las consecuencias del coronavirus sobre el empleo son más devastadoras de lo que las autoridades imaginaron en un comienzo. La OIT advierte, también, que los trabajadores del sector informal de las economías de países en desarrollo pueden verse particularmente afectados, ya que las pérdidas intempestivas de los ingresos o de los puestos de trabajo, los dejaría en una situación de mayor vulnerabilidad.
Esta realidad compleja desafía a todos los sectores de la sociedad a tomar medidas drásticas para lograr evitar una catástrofe social. En este sentido, la protección del empleo, del aparato productivo, y de los trabajadores y trabajadoras en particular, es fundamental; adoptar medidas tendientes a lograr estos objetivos podrían permitir una rápida recuperación de la economía en los países que las adopten.
Las medidas de flexibilización laboral, de achicamiento del Estado y de sostenimiento de un “status quo” de la fiscalidad regresiva que han adoptado algunos gobiernos, y que otros pretenden adoptar, son altamente contraproducentes para la recuperación económica y el desarrollo social. De hecho, estas medidas han significado que varios países estén hoy con sus sistemas de salud tan debilitados que se ven imposibilitados de hacer frente a la emergencia sanitaria por el coronavirus, aquí un artículo que recoge una interesante reflexión respecto a lo acontecido en Europa en este sentido.
En contraposición a estas medidas van las consignas levantadas por el movimiento obrero a nivel internacional, así la Federación Sindical Mundial, la central internacional más antigua y que aglutina a más de 97 millones de trabajadores y trabajadoras en los 5 continentes, postula la necesidad de evitar los despidos por la crisis del COVID-19, garantizar los servicios públicos -especialmente la salud- gratuitos, universales y de calidad; y garantizar también la vigencia de las libertades sindicales conquistadas a lo largo de los años por la clase obrera.
Se plantea entonces la disyuntiva de qué salida tomar: por un lado, están las medidas que han llevado a la mayor concentración de capital en pocas manos en la historia de la humanidad, que han debilitado el rol de los Estados y dejado a miles de ciudadanos a nivel mundial en la exclusión. Por el otro, medidas tendientes a la protección del empleo, la extensión de la protección social, que buscan poner en el centro al ser humano y particularmente al trabajador, garantizando una fiscalidad progresiva y el fortalecimiento del rol del Estado que garantice servicios públicos universales y de calidad.
América Latina ha sufrido ya, en la década del 90, los efectos de la “salida neoliberal”, fueron miles y millones de latinoamericanos empujados a la pobreza y el desempleo. Hoy en un continente en plena “disputa” entre sectores conservadores y progresistas que ocupan gobiernos, es fundamental definir una política regional para hacer frente a la crisis, retomar los espacios de encuentro y definir una salida basada en la autodeterminación y sin tutelajes.
Paraguay.
Como mencionáramos anteriormente el gobierno paraguayo estima en cerca de un millón y medio la cantidad de trabajadores que se verán afectados por las medidas de confinamiento social, que llevan ya casi un mes y aún no se tiene una certeza de cuando, y con qué restricciones, serán levantadas. Basado en un modelo económico agroexportador y con un “mercado de trabajo” marcado por una fuerte presencia del sector informal, sustentado principalmente en comercio y servicios y con un 90% de la mano de obra en relación de dependencia trabajando en micro, pequeñas y medianas empresas; Paraguay podría convertirse en una de las economías más afectadas por la actual crisis; la propia OIT toma estas características como las de mayor riesgo ante la situación.
Haciendo un análisis de las medidas adoptadas por el gobierno hasta el momento, podemos señalar que las mismas han sido insuficientes:
Medidas de asistencia inmediata: Ha pasado un mes desde el inicio de la cuarentena y la asistencia inmediata que debía ser entregada a las familias en condiciones de mayor vulnerabilidad aún no ha llegado tan siquiera al 50% de la población meta, estimada en 330 mil personas.
Medidas de Protección al Empleo: El gobierno ha priorizado la asistencia a las empresas, brindándole salidas como la suspensión de contratos, el adelanto de vacaciones y la regulación del teletrabajo. Sin embargo, esto no ha dado resultado, los despidos se han duplicado y más de 30 mil trabajadores tienen sus contratos suspendidos, supuestamente estos recibirán una asistencia económica equivalente al 50% de un salario mínimo, sin embargo, dicha asistencia aún está lejos de concretarse. La asistencia a los trabajadores del sector informal de la economía tampoco ha llegado a tiempo y aún se espera conocer cómo será aplicada. EN materia de asistencia a las empresas, el Gobierno ha adoptado la decisión de habilitar una línea de crédito que permita el sostenimiento de las MIPYMES, sin embargo la misma no está resultando debido a que: a) los trámites continúan siendo dificultosos, b) la banca pública tiene una debilidad estructural que el gobierno no se ha decidido a resolver a fin de garantizar su buen funcionamiento en esta crisis, c) el gobierno ha decido gestionar una parte importante de la línea de crédito a través de la banca privada, que no ha respondido y estaría especulando con los recursos destinados a los créditos para las empresas.
Achicamiento del Estado y mantenimiento de la fiscalidad regresiva: Respecto a las medidas de fondo el Gobierno ha tomado la decisión de tomar deudas en el mercado internacional, en una primera etapa, por 1.600 millones de dólares para hacer frente a las necesidades del sistema de salud y de protección social. Para hacer frente a estas deudas el gobierno ha planteado un plan de Reforma del Estado, que apunta fundamentalmente al “achicamiento” del Estado a fin recortar el gasto público, lo que podría resultar contraproducente fundamentalmente en una etapa en que se requiere de mayor inversión pública a fin de sostener y re dinamizar la economía. AL mismo tiempo el equipo económico del Poder Ejecutivo ha anunciado que no pretende, en el corto y mediano plazo, realizar ningún tipo de reforma al sistema tributario vigente; Paraguay tiene una presión tributaria inferior al 10%, siendo una de las más bajas de la región, además de un sistema de impuestos terriblemente injustos, donde los sectores más concentrados y poderosos de la economía terminan aportando proporcionalmente menos que los sectores más empobrecidos.
Realizando un análisis general podemos concluir que Paraguay ha optado hasta el momento por medidas más cercanas, o tendientes, a una respuesta neoliberal a la crisis: achicamiento del Estado, sostenimiento de la fiscalidad regresiva, apuesta a la banca privada y medidas de flexibilización del empleo.
Proteger a los trabajadores, dinamizar la economía
Las medidas de aislamiento social adoptadas por el gobierno, que han sido acertadas, le han dado cierto respaldo social, sin embargo, el desgaste generado por la situación de hambre que atraviesan miles de paraguayos que no han recibido asistencia por parte del gobierno presagian un grave conflicto social. Resulta urgente un golpe de timón, tanto en las medidas de pronta asistencia como en aquellas de fondo que deben apuntar a garantizar la protección social, recuperar la economía y apuntar a la construcción de un modelo de desarrollo equitativo.
En este sentido una propuesta crucial, que fue presentada ya en los primeros días de la cuarentena por el movimiento sindical, que debe ser analizada y discutida a fondo es la adopción de una Ley de Fuero Laboral que prohíbe los despidos por el tiempo que dure la crisis -90 o 120 días desde el momento de su adopción-. Medidas similares han sido adoptadas ya por otros gobiernos, como los de Argentina y España. Los beneficios de esta propuesta serían múltiples y complementarían una serie de medidas que podrán ir encaminadas a lograr que Paraguay salga de la crisis mejor parado de lo que entró en ella.
Por un lado, la medida de prohibición de despidos, evidentemente, debe ir acompañada de una medida de asistencia adecuada a las MIPYMES, claramente los créditos que aún no llegan deben llegar y las líneas de créditos deben estar disponibles incluso a lo largo de los años venideros, los intereses deben ser bajos, se debe extender la moratoria de pago de servicios públicos, de créditos ya asumidos por estas empresas, y otras medidas. Esto garantizará que el sector empleador pueda sostenerse con una rentabilidad aceptable y retomar la productividad en el corto plazo.
Al mismo tiempo la prohibición de los despidos y la asistencia a las empresas permitirá sostener la demanda, por ende, mantener la dinámica del aparato productivo lo que podría llevar a la generación de empleo en el mediano plazo. El sostenimiento de la demanda permitirá también un alivio a las arcas fiscales, ya que el 70% de los ingresos impositivos provienen del IVA que se basa principalmente en el consumo de la clase trabajadora, la recaudación por este impuesto ha disminuido notablemente debido a la escasez de demanda existente desde las medidas de aislamiento, lo que podría ser revertido.
Por otra parte, la Ley de Fuero Laboral planteada por sectores sindicales establece también el reconocimiento de todos los sindicatos por parte del Ministerio de Trabajo Empleo y Seguridad Social (MTESS), a fin de brindar herramientas a los trabajadores para velar por el cumplimiento de los acuerdos. Esta medida está acorde a los postulados planteados por la OIT en materia de políticas que apunten a capear la crisis actual; “el diálogo social” planteado por el organismo internacional y defendido por el propio gobierno, no puede ser posible sin el reconocimiento urgente de las organizaciones de trabajadores a fin de que las mismas puedan ser interlocutoras para la discusión de las medidas a adoptarse.
La Ley de Fuero Laboral también brindará un apoyo importante a la formalización del empleo ya que toda empresa que desee acceder a las asistencias por parte del Estado deberá formalizar a sus trabajadores, extendiéndose la seguridad social y los beneficios del empleo formal.
Finalmente vale la pena rescatar la centralidad que tendrá el Estado para lograr una salida que se aleje de la barbarie en la coyuntura actual; una fuerte inversión pública en todos los sectores que la sociedad demande, el fortalecimiento de la regulación laboral, una reforma tributaria que se acerque más a la justicia fiscal y la planificación de la economía serán fundamentales para este objetivo. Las propuestas del movimiento social en general y del sector sindical en particular apuntan en esa dirección y lo hacen de forma correcta, es momento que los actores políticos con capacidad de incidencia en las decisiones gubernamentales pongan el oído hacia estos sectores y presionen para que estas medidas sean adoptadas.
Santiago Ortiz


jueves, 9 de abril de 2020

COMUNICADO SECRETARIADO FSM


Durante su sesión del 07.04.2020, que tuvo lugar por videoconferencia, debido a la pandemia del Coronavirus, el Secretariado de la FSM, entre otros, decidió lo siguiente:
  1. La celebración militante del Primero de Mayo de este año debe ser un nuevo paso adelante para que los sindicatos de todo el mundo exijan Salud Pública y Gratuita para todas-os las y los trabajadores y los Pueblos. El Internacionalismo Proletario y la solidaridad entre la Clase Obrera Mundial se deben fortalecer. Debemos intensificar la lucha en defensa del trabajo y la vida digna de los trabajadores, migrantes, pensionistas, refugiados y desempleados.
Debemos contrarrestar los ataques anti-laborales de gobiernos y capitalistas. La declaración y los carteles de la FSM para el Primero de mayo de 2020 se lanzarán pronto.
  1. Debido a las dificultades que genera la pandemia del Coronavirus, los eventos de celebración del 75o Aniversario de la FSM se reajustarán y desarrollarán en un período de tiempo en que las restricciones a los desplazamientos y a la comunicación entre los ciudadanos se habrán retirado. Si es necesario, algunos eventos para el 75o Aniversario de la FSM serán transferidos para el próximo año. Cuando sea posible, se utilizarán formas de comunicación a través de videoconferencias y debates.
  1. El Secretariado saluda y acoge con los brazos abiertos a los nuevos miembros que dieron su solicitud de afiliación en circunstancias cruciales. De esta manera, todos juntos fortalecemos a nuestra gran familia de clase y hacemos nuestra lucha más eficaz.
  1. El Secretariado expresa sus condolencias a las familias de todos los trabajadores que perdieron a sus familiares. Una vez más, felicita a los trabajadores que trabajan en circunstancias difíciles para producir todos los bienes y extiende sus cálidas felicitaciones a los trabajadores del sector de la salud pública que dan una lucha heroica sin las herramientas y el equipamiento necesarios para la atención médica y el tratamiento de los enfermos.
El Secretarido
Atenas, el 07.04.2020

La FSM lamenta el fallecimiento del c. Komal Chand, miembro del Consejo Presidencial de la FSM


La gran familia sindical clasista y militante de la FSM, en representación de 100 millones de trabajadores y trabajadoras afiliadas de los cinco continentes expresa su profunda tristeza tras la partida física del compañero Komal Chand el 8 de abril 2020. El compañero Komal fue miembro del consejo presidencial de la FSM desde 2005 y el XV Congreso Sindical Mundial de La Habana. Además, se desempeñó como presidente del Sindicato General de Trabajadores Agrícolas de Guyana (GAWU) así como miembro del Parlamento de Guyana desde 1992 hasta 2019.
El compañero Komal ha sido un militante firme y clasista de la FSM, quien ha luchado constantemente por los derechos de los trabajadores de campo y fábricas en la industria azucarera, no solo en Guyana sino en toda la región del Caribe. Se afilió a GAWU en 1975 como Secretario de Organización del sindicato y durante muchas décadas luchó fervientemente junto con sus hermanos y hermanas de clase que trabajaban en los campos y fábricas de las fincas azucareras contra la explotación social. Pronto se eligió Secretario General y más tarde fue elegido presidente de la GAWU.
El compañero Komal Chand ha sido también un militante estable de la FSM, un defensor de los principios y valores de clase de la clase obrera mundial en tiempos difíciles. Contribuyó al fortalecimiento de la FSM después del XV Congreso Sindical Mundial y a la promoción de las opiniones de la FSM sobre el sindicalismo, el internacionalismo y la solidaridad con los pueblos que luchan contra el imperialismo.
Su pérdida no es solo una pérdida para la clase obrera de Guyana, sino también para la clase obrera internacional, el movimiento sindical internacional de clase. La FSM extiende sus más sinceras condolencias a su familia, sus compañeros y los amigos del compañero Komal.
El Secretariado de la FSM

martes, 7 de abril de 2020

7 de abril: Día internacional de la salud – Exigimos salud pública y gratuita para todos


Artículo del secretario general FSM, George Mavrikos

El rey está desnudo
Todo el planeta se encuentra profundamente inmerso en la pandemia del coronavirus. Hasta hoy, hay 921.002 infectados y 46.153 muertos, según los datos oficiales.
La situación es trágica en todos los continentes. Miles de familias lloran a sus muertos, cientos de miles sufren la enfermedad y millones de personas viven con la ansiedad y el miedo. Les expresamos a todos ellos y ellas nuestra solidaridad.
Grupos de monopolios y transnacionales están sacando provecho de la pandemia, despidiendo a trabajadores o limitando sus derechos. Muchos gobiernos, aprovechando el coronavirus, prohíben derechos democráticos y sindicales. Su objetivo es seguir los desplazamientos y las actividades de los ciudadanos a través de medios electrónicos. Se ha demostrado a nivel mundial que, con ocasión de la pandemia, las libertades están en peligro.
Esta situación ha desenmascarado otra vez más la barbarie del sistema social explotador en que vivimos, así como su incapacidad para enfrentar a las crisis en favor de los pueblos.
Por mucho que intenten los gobiernos capitalistas, la burguesía y las cúpulas del sindicalismo amarillo oscurecer la verdad y ocultar las responsabilidades del sistema capitalista, no lo van a conseguir.
No lograrán poner la reflexión de los pueblos en cuarentena. No lograrán prohibir a las mentes de la gente sencilla de reflexionar y juzgar; sacar conclusiones de su propia experiencia.
Ya que las condiciones en que vivimos durante este período demuestran que:
PRIMERO: Se confirma otra vez más la superioridad moral de la clase obrera frente al parasitismo de la clase dominante. Mientras que los parásitos especulan, los trabajadores arriesgan sus vidas en la primera línea del fuego contra la pandemia, produciendo todos los esenciales para la vida. Mientras que los grandes industriales, los reyes, los cardenales están escondiéndose en sus palacios, los trabajadores manuales y del conocimiento dan la batalla en la primera línea para producir alimentos, medicamentos, transportes, limpieza, comunicaciones, energía y todos los necesarios para que la vida sea posible. El campesinado pobre, en común con los estratos populares, contribuyen al esfuerzo de seguir la producción de bienes.
En el otro lado se encuentra la clase dominante que está especulando. Despiadada y deshumana, está sacando provecho de la pandemia, aumentando los precios, robando de los bolsillos de la gente sencilla, escondiendo los productos para generar penurias artificiales. Como en las guerras, en las crisis también, ellos solo creen en un solo dios: el lucro.
Por una parte, pues, la clase obrera con sus aliados y, por otra, la burguesía con sus instrumentos. Dos mundos. Dos éticas.
SEGUNDO: ¿Quién carga todo el peso del tratamiento y la curación? ¿El sector privado o público? En muchos países europeos, la gente sencilla, en su desesperación, salía en sus balcones para aplaudir a los héroes de la salud pública, a los hospitales públicos, a los científicos de las estructuras públicas de salud. Este sistema público calumniado, los médicos y enfermeros calumniados, así como todo el personal están librando una lucha desigual. Están librando una lucha desigual porque los gobiernos, tanto los socialdemócratas como los neo-conservadores despojaron con sus políticas el sector público de mano de obra y de equipamiento; todos aquellos que durante años estaban gritando, pidiendo “privatizaciones y menos estado”.
Aún así, este sector de salud público, este sector abandonado, hoy en día lucha como un ejército invencible; muchas veces sin armas, sin protección individual, pero con valentía. Hasta hoy, 61 médicos en Italia enfermaron y perdieron la vida, murieron en la primera línea de la lucha desigual. Lo mismo acontece en España, Francia, Grecia y EEUU…
En el otro lado se encuentran los especuladores de los grupos privados de monopolios que roban del sector público, que venden sus camas y pruebas a precios exorbitantes, explotan el sufrimiento de la gente sencilla y en connivencia con los gobiernos manchan de sangre sus ganancias.
  TERCERO: Esta crisis volvió a poner de manifiesto la verdad; es decir que solo entre los trabajadores y los pueblos puede desarrollarse una solidaridad y apoyo auténtico, sincero. El ejemplo de Cuba heroica que envió a 60 médicos al norte de Italia, en el fragor de la batalla, es una oportunidad para que los pueblos reflexionen y evalúen seriamente. En el día en que los médicos cubanos llegaban a Italia, Alemania se negaba a enviar máquinas médicas a Italia, Italia prohibía las exportaciones hacia Grecia, España hacía lo mismo, el estado de California en EEUU se negaba a vender mascarillas a Nueva York, otros estados de EEUU escondían respiradores etc.
En la cumbre de los líderes de la Unión Europea del 26 de marzo 2020, un grupo de países (Alemania, Países Bajos) se negó a adoptar medidas que solicitaban países con gran número de muertos, como España, Italia y Francia.
El capitalismo es una jungla, con alianzas predatorias y peleas de perros…
“Muerte tuya, vida mía” …
En el otro lado existe la humanidad y la solidaridad que solo los trabajadores y la sociedad socialista pueden desplegar.
 CUARTO: La pandemia, con los datos disponibles hasta la fecha, “desnuda” la política de EEUU; de un país que se encuentra en el vértice de la pirámide imperialista. Los admiradores de EEUU en todo el mundo ahora ven como su admiración se convierte en desengaño.
Este país tiene un sinfín de misiles, aviones de combate, submarinos y mercenarios.
¿Pero que tiene de mascarillas?
¿Respiradores?
¿Hospitales públicos?
¿Seguridad social?
¿Camas disponibles para la gente pobre?
Hay enormes carencias de todo esto. Ahora les están pidiendo material médico a la República Popular China y la Federación de Rusia.
Los Estados Unidos son el país con el peor sistema de salud para los pobres, los desempleados y los económicamente débiles. ¡El peor del mundo!
  • Nada es gratis en sus hospitales. Se debe pagar por todo y, de hecho, en precios muy altos para todos, sin excepciones.
  • Hay 28 millones de personas no aseguradas
  • Hay 33 millones de personas con seguridad precaria
  • Hay 8 millones de personas quienes, aunque pagan sus impuestos, carecen de documentos de legitimación.
  • Desempleados, ancianos y personas de bajos ingresos reciben una asistencia básica solamente si se les aprueba la solicitud que deben presentar.
Y, mientras que los estratos populares en EEUU sufren la pandemia y las políticas de su gobierno, el presidente Trump anunció un paquete de medidas de 500 mil millones de dólares por el refuerzo de los grupos monopolísticos. Además, se anunciaron paquetes de 29 mil millones de dólares para las compañías aéreas, 17 mil millones para las empresas de seguridad etc. Al mismo tiempo, el lobby de armas en EEUU ha interpuesto una acción judicial para que no cese la operación de negocios de armas. En un país en que, según los datos oficiales, en 2019, 40.100 personas han perdido la vida tras uso de armas, de los cuales 24.100 han sido suicidios.
En ese sentido, se refuerza la presión de los capitalistas a EEUU, Brasil, Reino Unido y otros países en el norte de Europa para que funcionen todas las empresas, afirmando que no se necesitan medidas de protección. La economía lo es todo, la vida y la salud de los trabajadores no es nada. Es esta estrategia que sirven declaraciones como las de Trump, Bolsonaro y Boris Johnson, quienes afirmaron que en pocos días acabarían con la pandemia.
  QUINTO: Los antagonismos infra-imperialistas por la producción de la vacuna y de medicamentos eficaces contra el coronavirus, están mostrando la verdadera cara de las transnacionales. Cuando se trata de decidir conjuntamente sobre medidas anti-laborales y políticas anti-obreras se unen contra su enemigo común, los trabajadores y las luchas de ellos. Pero cuando se trata de especulación se están matando entre ellos. Cada uno intenta robarle los secretos al otro. Saben que quien descubre primero la vacuna, disparará sus ganancias. Es una pelea de perros por las ganancias, no por la protección de la salud pública.
Por lo tanto, según lo expuesto, se confirma que no todos somos iguales ante la pandemia, ni el lema “todos unidos para salir de la crisis” tiene ningún contenido pro-obrero. Si los ricos se infectan por la enfermedad, tienen la posibilidad de recibir un tratamiento distinto al de un desempleado. Además, en la crisis es la gente sencilla la que sufrirá las consecuencias a nivel laboral, salarial y económico.
Entonces, es cierto que la burguesía y sus mecanismos van a sacar provecho de la pandemia para limitar drásticamente los derechos democráticos y las libertades de los trabajadores y los pueblos.
En estas circunstancias es importante que los trabajadores entiendan que el capitalismo solo genera y reproduce enfermedades, tormentos y explotación. El capitalismo es anacrónico, es una barbarie. No se puede humanizar. Los reformistas que proyectan como solución la modernización del sistema explotador se convierten en sirvientes de la explotación social. No existe, ni se va a encontrar vacuna para humanizar el capitalismo. Contiene la desigualdad social desde su propia matriz.
La pandemia lo desnudó, quitándole la máscara y la ropa elegante.
Así que hoy, el deber de todos los militantes es más imprescindible, más urgente. Hemos de aunar a los trabajadores y los pueblos por una sociedad sin capitalistas y explotación capitalista. Todos los trabajadores juntos podemos conseguirlo. Nuestra lucha por los problemas diarios es justa. Nuestra lucha por la liberación social de la clase obrera es necesaria.
George Mavrikos


Cartel de reivindicaciones FSM ante el brote de COVID-19

Se publica cartel de reivindicaciones FSM conta la pandemia de enfermedad por coronavirus COVID-19.




Ayuntamiento de Jerez de la Frontera. Aprobación de la modificación del Plan de Disposición de Fondos del Ayuntamiento .


https://www.bopcadiz.es/export/sites/default/.boletines_pdf/2020/04_abril/BOP065_07-04-20.pdf#page=2



jueves, 2 de abril de 2020

El SAS no realiza la prueba a dos casos bajo sospecha en la residencia de ancianos de La Granja

https://www.lavozdelsur.es/el-sas-no-realiza-la-prueba-a-dos-casos-bajo-sospecha-en-la-residencia-de-ancianos-de-la-granja/



México: Pronunciamiento CSUM-FTI a los trabajadores de México ante la pandemia de COVID-19


A los trabajadores de México ante la pandemia de COVID-19
La Coordinadora Sindical Unitaria de México expresa ante la clase trabajadora de nuestro país lo siguiente:
En la actual situación generada por la pandemia del COVID-19 ha quedado en evidencia el colapso de la seguridad social que incluye el derecho a la salud de los trabajadores y sus familias. Hoy lo que resalta por todos lados es el deficiente sistema de salud pública que la clase trabajadora ha padecido desde hace ya varios decenios. Es a toda luz evidente que las 4 mil 291 camas de terapia intensiva y los 2 mil 53 ventiladores que funcionan en el sistema de salud público se quedan pasmosamente cortos frente a los pronosticados 45 mil 092 pacientes que pudieran necesitar hospitalización en un periodo breve. Lo mismo vale para los 4 millones 758 mil 105 cubre bocas en reserva que no alcanzarían a abastecer al personal médico por 12 semanas, no se diga de otros insumos que se hayan en reservas aún más críticas.
Y sobre nosotros siguen recayendo los males ocasionados por la privatización de la seguridad social. A la crisis de salud que ya se vivía, con la deficiencia de servicios y carencias de medicamentos para atender la demanda cotidiana, ahora con esta pandemia se recarga sobre nuestros hombros una crisis económica que ya veníamos padeciendo pero que se agudizará sin lugar a dudas por un periodo largo y las pensiones y las jubilaciones conculcadas e intercambiadas por dádivas gubernamentales serán insuficientes para satisfacer el costo de la canasta básica y otros gastos a cubrir mientras el gobierno pretende imponer restricciones a la movilidad social.
Son insuficientes también las medidas emergentes tomadas por el gobierno. Declarar que el gobierno dispondrá de la red de hospitales privados no es garantía de que así se hará, por tal razón afirmamos que la clase trabajadora debe presionar y hacer valer estas medidas, todas las que contempla la Ley Federal del Trabajo, y todas las que su necesidad imponga, para evitar que la voracidad de la patronal y los monopolios se burlen de nosotros.
Sin la expropiación del Sistema de Salud privado, sin una partida presupuestal de emergencia, sin la contratación masiva de personal médico, sin revertir los recortes en investigación, sin la utilización masiva de tecnología como la impresión 3D para generar las reservas de insumos, sin alterar el régimen de propiedad y trabajo de la industria clave y de todos los medios necesarios para el combate a la enfermedad, sin la colaboración con los países con experiencias de construcción socialista que han enfrentado con éxito la pandemia, sin todo ello no se puede preservar la salud de los trabajadores y todas las medidas del gobierno quedarán en pantomima. De ninguna manera los trabajadores cargaremos como responsabilidad individual lo que es responsabilidad del sistema económico que nos rige. Es una cuestión de vida o muerte para miles de trabajadores en estos momentos.
En los centros de trabajo los trabajadores deben organizarse para defender sus derechos laborales, con el sindicato, sin el sindicato o a pesar del sindicato. Exigir a la patronal que provea los insumos y asuma el costo de las prevenciones sanitarias contra el COVID-19 debe ser una prioridad.
Por el momento las palabras de solidaridad, de colaboración de clases, de “enfrentar juntos” la pandemia se han transformado en fuertes ataques contra la clase obrera, contra el valor de su fuerza de trabajo, contra los ingresos de sus familias. En cuestión de horas son millones de proletarios los que enfrentan despidos, descansos sin salarios, vacaciones forzosas sin goce de sueldo, convenios para modificar sus condiciones de trabajo, etc. Desvalorización de su fuerza de trabajo para los 7 millones de trabajadores organizados, sumirse en el hambre y la miseria para más de 30 millones de trabajadores informales y sin organización. Llamamos a los sindicatos, a las organizaciones obreras, grupos, corrientes, etc., a luchar de manera común contra tales abusos, llamamos igualmente a los obreros sin organización a agruparse rápidamente en coalición con sus compañeros pisoteados, despedidos, presionados, etc. Llamamos a todos a que este 1° de Mayo, al finalizar la contingencia, irrumpamos y nos levantemos con toda la fuerza para someter a estos explotadores. Seguiremos trabajando porque producto de la discusión fraterna, la unidad de acción por la base, la concientización, podamos arribar a un programa de demandas comunes en un Encuentro Sindical Nacional.
Evitar la especulación y el acaparamiento de los productos básicos así como demandar la suspensión de pagos de servicios públicos y la garantía de que no dejarán de funcionar debe ser una exigencia de los trabajadores y la vigilancia de su cumplimiento debe recaer en los Comités de Solidaridad Obrera y Popular. Llamamos a todos los trabajadores que se encuentran en sus hogares a conformar tales Comités.
Se insta a los sindicatos, corrientes sindicales y sindicalistas en lo individual que pertenecen a las filas de la CSUM a encabezar estas demandas ante el movimiento obrero y sindical de nuestro país. Llamamos igualmente a los compañeros inmersos en procesos de organización de secciones sindicales a acelerar las labores ante las duras pruebas que la realidad descarga sobre millones de proletarios. La agrupación de sus compañeros de trabajo debe terminar de formalizar las secciones y sellar su decisión por controlar la vida sindical de sus centros de trabajo. La ANADT toma medidas de urgencia para fortalecerse y tejer sus redes en los estados, les llamamos a incorporar rápidamente a todos cuántos voluntariamente puedan cumplir las tareas propias de la Asociación.
Nos solidarizamos con nuestros compañeros trabajadores de la salud de las organizaciones hermanas Resistencia IMSS, el Sindicato Nacional Libre de Trabajadores del IMSS, a los sindicalistas con perspectiva clasista que están al frente de Secciones combativas de los Sindicatos de Salud o que dan la lucha al interior de los mismos. Extendemos a todos los heroicos trabajadores de la salud del sistema público que, a riesgo de sus vidas por las condiciones precarias en que trabajan, se mantienen en la primera línea de fuego por la contingencia por la pandemia del COVID-19. Llamamos al resto del proletariado a prestarles auxilio, alivio y apoyo en su día a día, a facilitarles con creatividad y solidaridad el transporte, la alimentación, el acopio de víveres, la seguridad, los servicios básicos, etc. Nos solidarizamos con los verdaderos trabajadores de la salud del sistema privado, que trabajan en condiciones aún más precarias ya que muchos laboran sin prestaciones y sin organización y serán sometidos a jornadas extenuantes en este periodo.
Nos solidarizamos también con todos los trabajadores que están siendo afectados ya por el COVID-19, les deseamos una pronta recuperación y llamamos a sus familias a sumarse a estas exigencias.
Ya los trabajadores tenemos suficiente con el hambre, la miseria, con el precio total de la canasta básica. El costo de esta pandemia lo tienen que pagar quienes se benefician con el producto de nuestro trabajo.
Nada podemos esperar de un gobierno al servicio de los capitalistas. Los monopolios sólo verán por sus intereses. O ellos, o nosotros.
Atentamente
¡Reducir la explotación el presente de la lucha,
abolir la explotación el futuro de la lucha!
El Comité Ejecutivo Nacional

La Unión Internacional Sindical de Servicios Públicos y Aliados promete su solidaridad con USB y con todo el pueblo trabajador de Italia: decimos no a los últimos intentos del gobierno italiano de silenciar a los trabajadores.


La UIS Servicios Públicos y Aliados, expresa su solidaridad con USB y los trabajadores de Italia y promete movilizar a sus miembros en todos los continentes y regiones para luchar en solidaridad con USB en su gran lucha para defender la vida y la salud de los trabajadores italianos.
Del 11 al 12 de marzo de 2020, la UIS Servicios Públicos tuvo su reunión del Comité Directivo en Johannesburgo, Sudáfrica, en la cual, después de intensas discusiones, adoptó una declaración histórica que hizo un llamado a todos los afiliados y miembros de la UIS para garantizar que todos los gobiernos cumplan e implementan el paquete consolidado de preparación y respuesta de la Organización Mundial de la Salud al Coronavirus.
El 25 de marzo de 2020, al llevar adelante el aspecto anterior de nuestra declaración y al garantizar que el gobierno italiano cumpla con las estipulaciones de la Organización Mundial de la Salud, la USB llevó a cabo una huelga simbólica de un minuto exigiendo que el gobierno italiano debe dar un paso y proteger vidas y la salud de todos los trabajadores y ciudadanos italianos al impedir que todas las industrias no esenciales operen durante el cierre.
La UIS Servicios Públicos está enojada porque, en lugar de responder positivamente a la llamada noble y salvadora de la USB, el gobierno italiano decidió iniciar una acción legal contra USB, un acto que esencialmente socava los derechos de los trabajadores y tiene como objetivo fundamental desmovilizar al movimiento sindical y por lo tanto someter a los trabajadores a todo tipo y forma de abuso y explotación.
La UIS Servicios Públicos hace un llamamiento al gobierno italiano para que desista de esta acción atrasada y, en cambio, trabaje con los trabajadores para contener y finalmente derrotar la pandemia de COVID-19, que todo el mundo enfrenta ahora. Crear una confrontación innecesaria con los sindicatos y los trabajadores es lo último que el país y los ciudadanos necesitan en este período crítico de este virus.
La UIS Servicios Públicos promete su solidaridad y está lista para apoyar todos los esfuerzos de USB y los trabajadores de Italia para confrontar cualquier comportamiento de cualquier institución (incluido el gobierno y las empresas) que busca desenfocar la energía de los trabajadores para enfrentar al mayor enemigo de la humanidad, en forma del virus covid19. ¡Los trabajadores del servicio público italiano no están solos! ¡Viva la solidaridad internacional!

Emitido por el Secretario General de la UIS Servicios Públicos, compañero Zola Saphetha 
Para más información contacte: Cde Zola Saphetha Secretario General de la UIS Servicios Públicos, en 082 558 5968 o email: zola@nehawu.org.za

Declaración sobre el coronavirus – COVID -19 de la UIS Servicios Públicos y Aliados de la FSM


Como parte del movimiento sindical de clase dirigido por la FSM, siempre hemos propagado el argumento marxista de que es solo la labor de los trabajadores lo que impulsa y mantiene a la sociedad en funcionamiento. La clase capitalista y sus colmillos de políticos e ideólogos han rechazado y ridiculizado durante muchos años esta verdad, ya que lograron inventar la mentira de que son los patrones como inversores, de los que depende la sociedad.
Frente al alcance actual de la pandemia del coronavirus y la enfermedad de COVID-19, esta verdad marxista ha sido puesta en relieve y revelada a todos para que la vean. En todo el mundo, decenas de ciudadanos aplauden este componente de la fuerza laboral que se considera trabajadores esenciales, ya que se arrojan desinteresadamente a la primera línea de la guerra contra este flagelo que amenaza a la humanidad. En medio de los cierres en varios países, son estos trabajadores quienes desafían el daño personal e incluso la muerte en interés de sus compatriotas en lugar de los capitanes de la industria, banqueros, ejecutivos de minería, políticos, etc.
La verdad ahora está fuera de nosotros, al resto del mundo, que la sociedad no necesita esta “clase de ocio” y que la humanidad estaría mejor sin ellos. Las personas de las que dependemos en esta crisis son las masas trabajadoras de cuyos hombros, sangre y sudor dependemos todos en nuestra vida cotidiana. Entre otros, estos soldados de infantería de primera línea son las enfermeras, médicos, farmacéuticos, empleados de limpieza, empleados de dispenserías y recepcionistas de clínicas, porteadores, trabajadores de ambulancias y de la morgue. Especialmente les rendimos homenaje por su coraje y servicio humano que prestan para detectar, testar y poner en cuarentena a las personas infectadas por el coronavirus y para tratar a los pacientes que padecen la enfermedad COVID-19.Trabajan cuidadosamente, a pesar de la escasez de equipos de protección personal y, por lo tanto, se exponen a la verdadera amenaza diaria de contaminación viral. Muchos trabajadores del sector privado que realizan dicho servicio también sufren el mismo destino. Trabajan largas horas de súper explotación sin ninguna mejora en las condiciones de su empleo. Igualmente rendimos homenaje a quienes están en guardia en los puertos de entrada y prestan servicios municipales básicos como agua, electricidad, saneamiento, etc. También hay otros más que cultivan nuestros alimentos, cajeros en supermercados y personal bancario. En la sombría situación que enfrentamos, con miles de personas enfermas y muchos otros perdiendo la vida a menudo debido a la falta de medicamentos, ventiladores y centros de salud averiados.
La pandemia de COVID-19 solo sirve para profundizar la crisis capitalista global que ya se está desarrollando. Con el colapso de la producción y los servicios, en muchos países los trabajadores están perdiendo sus empleos y millones de otros que son comerciantes informales y pequeños agricultores se ven arruinados, mientras que los desempleados se ven sumidos en una crisis humanitaria aún más profunda de hambre y pobreza.
Pero como parte de la familia militante de la FSM, nosotros, como Unión Internacional Sindical de Servicios Públicos y Aliados, estamos diciendo que los trabajadores del sector público deben unirse con los trabajadores del sector privado, los trabajadores informales y los campesinos en una lucha común para asegurar que esta crisis capitalista global en desarrollo no se convierta en otra ronda de socialización de las deudas de los patrones y el bienestar corporativo. Nuestra reunión del Comité Directivo que se celebró en marzo de 2020 en Johannesburgo, Sudáfrica, dijo que frente al coronavirus aplastante, todos nuestros afiliados deben exigir a sus gobiernos la implementación del paquete consolidado de preparación y respuesta de la Organización Mundial de la Salud al coronavirus. Por lo tanto, en medio de estas crisis gemelas de COVID-19 y el capitalismo global, debemos asegurarnos de que al salir de esta emergencia internacional de salud pública, debemos movilizar a las fuerzas populares en luchas militantes en la lucha por:
·         Paquetes de estímulo a gran escala y otras intervenciones de los gobiernos para salvar empleos, abordar el hambre y la pobreza y la protección de los medios de vida rurales.·         Moratoria sobre desalojos de viviendas.·         Moratoria sobre litigios por incumplimiento de deuda y desposesión de activos por parte de prestamistas y terratenientes.·         Nacionalización de la asistencia médica y la introducción de la cobertura universal de salud. Restaurar la Salud como un valor de uso en lugar de una mercancía.·         Nacionalización de los fondos de seguridad social para garantizar el seguro de lesiones e infecciones en el lugar de trabajo, seguro de desempleo y pensiones.·         Prestación estatal de acceso universal y gratuito a los servicios municipales básicos para todos.
La UIS de Servicios Públicos expresa su solidaridad con todos los trabajadores del sector público y aliados en el mundo y brinda su apoyo a las familias en los países afectados por el Coronavirus, incluidos muchos que perdieron la vida. Los trabajadores de la salud y los servicios esenciales, en particular, han sido el puente entre la vida y la muerte, trabajando las 24 horas, tratando de salvar muchas vidas de personas infectadas y amenazadas por el virus en todo el mundo.
Esta situación subraya el hecho de que, en realidad, es el sistema capitalista y su deseo de acumulación privada interminable lo que está gravemente roto, no es saludable, es indeseable y socialmente inútil y representa una seria amenaza para la supervivencia a largo plazo de la humanidad. Además, demuestra su incapacidad para satisfacer las necesidades de atención médica básicas inmediatas y futuras de las personas. Hacemos un llamado a todos los gobiernos del mundo para que desbloqueen el mayor obstáculo, la falta de provisión de Equipos de Protección Personal (EPP) para todas las categorías de trabajadores esenciales en la atención médica y empleados relacionados. Deben abordar la difícil situación de los trabajadores de servicios esenciales que en los encierros se encuentran varados sin medios de transporte, en las ciudades y pueblos. Estos costos de la pandemia que se desarrolla no deben ser asumidos por estos trabajadores
Los trabajadores de salud comunitarios orientados a las personas, deben romper con la esclavitud del empleo precario para brindar atención médica auxiliar formalmente reconocida, visitar a los que están en cuarentena, alimentar a los ancianos y realizar la trazabilidad de los contactos. Su trabajo debe ser digno con contratos laborales formales, con plenos derechos y beneficios. Los trabajadores también se ven obligados a soportar una desesperada confusión por parte de los gobiernos, que no tienen idea de lo que se necesita para combatir el virus. Los burócratas gubernamentales mejor pagados no pueden dar cuenta de información crítica y planes para la supervivencia de nuestra gente. No conocen la cantidad de camas disponibles, la capacidad de las UCI y las salas para el aislamiento de pacientes. En algunos países sin kits de prueba, simplemente informan cero casos de Coronavirus, en el proceso que pone en peligro la vida de las personas.
En este momento, hay una emergencia mundial de salud pública. Por lo tanto, pedimos a todos los gobiernos que declaren lo que pueden y no pueden hacer para revelar su capacidad para lidiar con el virus; ¿Cuántos pacientes pueden admitir los hospitales? la cantidad de médicos y enfermeras que hay; las UCI y salas de aislamiento disponibles; el número de ventiladores y kits de prueba en inventarios; los termómetros y dispositivos de escaneo necesarios; el grado de disponibilidad de desinfectantes; el equipo de protección personal y declarar abiertamente sus planes para tratar la nueva neumonía por Coronavirus. Por lo tanto, exigimos entre otros que: • Todos los lugares de trabajo deben tener medidas de seguridad y salud laboral para proteger a las personas que trabajan y que enfrentan la amenaza de infección.• La protección de los salarios y los ingresos de los trabajadores más allá de la crisis del coronavirus.
Además, todos los bloqueos y sanciones imperialistas deben levantarse con efecto inmediato, específicamente aquellos dirigidos a Cuba, Venezuela, Irán y muchos otros países, cuyo efecto solo obstaculiza el acceso de las personas al tratamiento y su derecho a la vida. También condenamos y pedimos el fin de las continuas operaciones militares del estado sionista israelí contra Palestina.
Emitido por el Secretario General de la UIS Servicios Públicos, compañero Zola Saphetha 
Para más información contacte: Cde Zola Saphetha Secretario General de la UIS Servicios Públicos, en 082 558 5968 o email: zola@nehawu.org.za